El garage soñado

Qué pedir para hacer realidad el garage soñado

En estas fechas en las que nos volcamos a comprar regalos “a troche y moche”, y con los Reyes Magos a la vuelta de la esquina, va siendo hora de hacerles la carta. Y como éste es un blog de coches, estaba pensando en pedirles alguna pieza para mi “garage soñado” que, si llegado el caso, no hubiera restricción de presupuesto y tuviera espacio para diez máquinas, podría ser algo así como sigue:

Queridos Reyes Magos:

Como que este año que termina he sido buen aficionado a todo lo que huele a gasolina y goma quemada, me gustaría pedir los siguientes coches:

Para empezar quisiera tener un Renault 5 Maxi Turbo, a poder ser con pedigree, que hubiera ganado alguna prueba con Ragnotti a sus mandos. Otro que me gustaría tener, sin duda, un Peugeot 205 Turbo 16, conducido por el gran Ari Vatanen y ganador del auténtico París-Dakar, de cuando salían de París y llegaban a Dakar. Siguiendo con coches de mucho pedigree, en este caso de cine, el Ford Mustang protagonista de Bullit, y conducido por el mejor actor-piloto, Steve McQueen (con permiso de Paul Newman, quién no tuvo ese lujo en pantalla, pero si por separado fue grande entre los grandes). Quizás menos laureado pero no por ello menos interesante, un Honda NS-X, un gran deportivo desde el país del sol naciente, hecho con toda la experiencia del mítico Ayrton Senna para competir con alemanes (ingeniería) e italianos (por diseño y emociones). Y hablando de Ayrton, porqué no aprovechar para pedir aquél modesto Toleman-Hart TG184 con el que brilló bajo la lluvia de Mónaco en 1984. Un poco de genialidad alemana podría ser un Porsche 911/930 Turbo de los 80, de esos que tenían un culo prominente, un alerón más de lo mismo, y una capacidad tremenda para arrancar el asfalto que quitaba el hipo y lo que fuera necesario. Una de esas genialidades sobre ruedas que no podría faltar, sin duda, sería un Lamborghini Countach, pero no cualquiera, debería ser el rojo que conducía la fantástica Farrah Fawcett en “Los locos del Cannonball”, chica exhuberante junto a deportivo total. Siguiendo con ésta línea, me pediría un Ferrari F40, rosso corsa o giallo Módena, da igual el color, porque es absolutamente genial su figura, y porque representa romper con todos los moldes y cánones de Maranello, y porque fué el último Ferrari en vida del gran Enzo. Y ya que estamos en Maranello, cómo no, no puede faltar el Ferrari 250 GTO, punto y aparte en el reglamento de GT’s de los 60, y sobran las palabras. Y ya para terminar, y cambiando completamente de registro, si no fuera mucho pedir, quisiera una buena limusina, una de esas largas y con mucho motor para ser llevado con clase y distinción a reuniones y fiestas sociales de la alta sociedad. Concretamente mi elección sería… un… 8 cilindros en línea y 12.7L!! de cubicaje construído en una cortísima serie de seis unidades en Francia los felices años 20. El que me gustaría tener lleva el sobrenombre de un emperador francés. Si sois buenos ya habréis adivinado.
Espero no os cause mucho problema conseguirme estos simples regalos, ya que, como he dicho antes, he sido muy buen aficionado a los coches.

Bueno, creo que esta es una buena opción para pedirles a sus majestades, que haría las delícias de cualquiera.

Feliz Navidad y próspero año nuevo a todos!

P.D.: Para los que seais mas jóvenes o no estéis tan puestos en el tema, os aclaro que mi última petición es un Bugatti Type 41 Royale Coupe “Napoleon”. Buscar por ahí, y me decíis si copiais mi carta.

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